Seguramente a lo largo de toda tu vida te has encontrado con una persona manipuladora que te ha generado un montón de problemas sin apenas darte cuenta Un manipulador puede estar en cualquier lugar y en cualquier entorno social. Puede estar dentro de tu familia, como tu padre, tu madre o tu hermano. Puede estar en tu círculo de amistades o puede estar entre tus compañeros de trabajo o de estudio.
Un manipulador tiene facilidad para controlar y modificar el comportamiento y la percepción de la realidad de los demás, cambiándola siempre en su propio beneficio. Suelen tener buenas habilidades sociales y cuesta mucho identificarlos. De hecho, muchas de estas personas son tan sutiles y se disfrazan tan bien que pasan desapercibidas durante mucho tiempo hasta que comenzamos a detectarlas.
Este tipo de personas son expertas en hacerte dudar de tí mismo, ya que son altamente convincentes y se apoyan en razonamientos aparentemente bien fundamentados. Su influencia puede menoscabar tu autoestima poco a poco hasta que puedes llegar a creer que eres inferior y que no sirves para nada.
También se encargan de señalar las debilidades de los demás. Muchas veces suelen utilizar las bromas y, entre risas, dejan caer cosas que no sabes bien si se han dicho en serio o no y, si te enfadas con ellos por este motivo, se mostrarán como víctimas. Es por eso que se dice que son personas victimistas y que no tienen empatía con los demás. Ya sea por rabia, por envidia o, simplemente, por aburrimiento, tratarán al resto de gente como un medio para conseguir su objetivo.
Hay muchos tipos de manipuladores y no todos funcionan de la misma manera. Por ejemplo, existe el que depende de los demás, el que se comporta de manera agresiva, el que lo hace de forma sarcástica, etc. Y, como todo, tienen sus propias debilidades que es el punto principal del que vamos a hablar en este artículo y que descubrirás en el último punto..
¿Cómo actúan los manipuladores?
Como hemos dicho antes, existen distintos tipos de personas manipuladoras, y no todas se comportan de la misma manera. Sin embargo, se pueden extraer unas características comunes a la mayoría de ellos:
Tienen grandes habilidades sociales. Es gente a la que se les da bien la oratoria y que caen muy bien a la gente. Suelen parecer personas muy simpáticas y agradables a primera vista y, cuando se dan cuenta de que alguien les ha descubierto, tratarán de usar estas habilidades para echarle del círculo.
Señalan las debilidades de los demás. Si bien es cierto que sabemos que todo el mundo tiene debilidades, este tipo de personas se encargarán de señalarlas a diario. E incluso harán bromas usando tus propias debilidades intentando exponerlas ante los demás. Esto puede hacer que sientas vergüenza y que tu autoestima se vea afectada.
No tienen remordimientos ni empatía. Cuando se proponen conseguir algo, como lograr un ascenso o dejar en mal lugar a un compañero de trabajo, manipularán la situación para lograrlo sin importar cómo se sienta la otra persona.
Les gusta el poder. Se crecen cuando tienen puestos superiores o de autoridad y es fácil reconocer en ellos rasgos de abuso de poder con sus inferiores.
Son victimistas. Ante cualquier conflicto o diferencia de opiniones, tienden a victimizarse y a acusar a la otra persona de haberse pasado de la raya. Si es necesario, enredará la situación para salirse con la suya y dejar mal al otro sujeto en público.
Usan a los demás para sus fines. Pueden ser muy sutiles al principio, pero pueden embaucar poco a poco a los demás para que realicen acciones que les beneficien a ellos. En relación con el apartado anterior, pueden hacerse las víctimas para que otra persona dé la cara por ellos.
Nunca tienen la culpa de nada. Aunque hayan cometido errores, siempre intentarán hacer ver que la culpa es de otra persona y si alguien les acusa, asumirán el papel de víctima de inmediato para hacer que el resto del grupo se ponga de su parte.
Se aprovechan de la bondad de los demás. Cuando alguien es amable, se dan cuenta enseguida y se acercan a ella para aprovecharse de esta. Por ejemplo, pueden cargar a otras personas con su trabajo o pedir multitud de favores porque saben que no se podrán negar.
En definitiva, una persona manipuladora tratará de crear un entorno en el que siempre salga beneficiada. Para lograrlo intentará enredar las situaciones y retorcer las palabras en el caso de verse amenazada. Por ejemplo, si se ven amenazados, tratarán de hacer creer a todo su entorno que el problema no son ellos. Por eso, cuando alguien detecta a un manipulador, este intentará hacerle la vida imposible por todos los medios hasta que se tenga que marchar.
Además, cuando en tu entorno familiar o laboral existen personas con estos rasgos, el entorno se vuelve extremadamente tóxico. Después de un tiempo conviviendo con este tipo de gente, te das cuenta de que tu autoestima está bajando y que te sientes agotado, frustrado y sin energías para hacer nada.
¿Cómo actúa un manipulador cuando es descubierto?

Cuando es descubierta, un manipulador se las sabe todas para enredar y engañar. Aunque es cierto que no todos reaccionan de la misma manera al ser descubiertos, existen una serie de comportamientos fácilmente identificables para llevar de nuevo la situación a su terreno.
Cambiar su comportamiento de inmediato. Es la mejor manera de hacer creer a la otra persona que le está acusando en vano o que se ha imaginado las cosas. Eso sí, el cambio de comportamiento no durará mucho tiempo y volverá a las andadas.
Hacer que los demás se sientan culpables. En línea con la anterior, cuando una persona descubre a un manipulador, este tratará de darle la vuelta a la situación cambiando su comportamiento y apelando a sus sentimientos para que la otra se sienta culpable de haber actuado así y se disculpe.
Hacerse la víctima. El manipulador intentará hacer que la persona a la que ha intentado manipular entienda su comportamiento y, si esto no funciona, tratará de usar este victimismo para que otros individuos intercedan por él hasta sacar de la ecuación al otro.
Ahora que conoces algunos de sus rasgos característicos, es importante que aprendas a reconocer a este tipo de gente para que no te hagan daño. Aunque lo mejor que puedes hacer es tomar distancia, no siempre podrás hacerlo. Por ejemplo, esta persona forma parte de tu familia, de tu círculo de amigos o de tu entorno de trabajo.
Si este es tu caso, lo que debes hacer es marcar muy bien los límites y mentalizarte para que no te pueda manipular de ninguna manera. Así, ninguna de sus tácticas funcionará contigo.
6 debilidades de un manipulador
Ahora, te vamos a facilitar una lista en la que especificaremos las 6 debilidades de un manipulador. Conocerlas será la mejor manera de conocer su comportamiento y evitar que puedas ser una de sus víctimas.
Inmadurez emocional. Es una persona con poca inteligencia emocional y puede perder fácilmente los papeles cuando alguien se comporta de manera distinta a lo que espera. Puede tener rabietas o enfadarse cuando cree que alguien ha descubierto sus artimañas.
Inseguridad y baja autoestima. Suele ser una persona con muchos miedos y poca confianza en sí misma, ya que todo lo que consigue es mediante engaños y manipulaciones. Por eso, puede llegar a creer que, sin estos trucos, no conseguiría nada.
Poca empatía con los demás. Es fácil que un manipulador se centre únicamente en sus objetivos e ignore los problemas de los demás. Sin embargo, este punto lo compensa con sus habilidades sociales, por lo que puede parecer una persona más empática de lo que es realmente.
Miedo a ser descubierto. Ya que este tipo de gente construye una personalidad basada en mentiras, tretas y engaños, siempre existe en ellos el miedo a que les descubran, lo que puede resultar muy estresante.
Comportamiento poco consistente. Siguiendo el punto anterior, ya que es una persona que basa su relato en manipulaciones y mentiras, cuando alguien le descubre, se vuelve muy inestable y los argumentos que utiliza para defenderse en un primer momento puede ser poco consistente.
No reconoce nunca sus errores. Es difícil que admita un error y, cuando lo hace es porque han descubierto sus tretas pretende cambiar su actitud y seguir pasando desapercibido. Sin embargo, si te encuentras con alguien que no admite nunca sus errores, es probable que se trate de una persona manipuladora.
Esperamos que este artículo te haya ayudado para saber cómo actúa un manipulador. Ahora que conoces sus puntos débiles, los puedes utilizar para tomar nota y saber reconocer la siguiente vez que te encuentres con una persona así. De esta manera, tendrás el control de la situación y podrás actuar en consecuencia para que sus actos no te dañen.