Apego evitativo, qué es, síntomas y ejemplos

En el mundo de la psicología, existen bien diferenciados los distintos tipos de apego. ¿Pero qué significa este concepto? Ya que este va a ser un término central en este artículo, vamos a dar algunas pinceladas para entenderlo un poco mejor.

Así pues, se conoce como “apego” a los vínculos emocionales que construimos con otras personas a lo largo de toda nuestra vida. Son los lazos que se forman y se mantienen entre padres e hijos durante los primeros años de nuestra vida.

También son las relaciones de amistad y de amor que construimos a lo largo de los años, desde que somos pequeños, en el colegio, luego en el instituto, en la universidad y en el trabajo. Son estos vínculos los que generan esa “sensación de pertenencia” a determinados lugares y los que nos hacen sentir seguros en determinados entornos sociales.

Ahora que conoces este concepto, y te haces una idea de los aspectos de la vida en que puede afectar, te diremos que el apego evitativo es un problema en el desarrollo psicológico que puede afectar a las relaciones interpersonales. Por eso, en este artículo vamos a explicarte qué es el apego evitativo. También mostraremos los síntomas que caracterizan a una persona con este problema y te facilitaremos algunos ejemplos que puedan servir para ilustrarlo. 

¿Qué es el apego evitativo?

Como hemos dicho arriba, el apego evitativo es un problema en el desarrollo psicológico de algunas personas que puede afectar tanto a su personalidad como en las relaciones que establece con las personas de su entorno.

Este problema tiene origen durante los primeros años de vida de una persona, cuando se está formando la personalidad y la manera que tiene de entender el mundo. Y tiene que ver con la manera en que los padres educan a sus hijos. Es decir, la influencia de los padres es determinante. 

Así pues, el origen tiene lugar cuando los padres no establecen un fuerte vínculo emocional con sus hijos. De esta manera, los niños no reconocen como tal las figuras paternas. Es decir, que no tratan a sus padres como tales, sino como tratan a cualquier otro adulto. Esto puede dar origen a problemas de conducta que pueden ir creciendo con el paso de los años, ya que desarrollan unos niveles de independencia mayores y más rápidos que el resto de las personas.

¿Cómo es una personalidad evitativa en el amor?

Al ser personas con un nivel de independencia muy elevado, directamente, les cuesta mantener una relación amorosa estable a lo largo del tiempo. No les gusta atarse a nadie, ni comprometerse, ni tener responsabilidades ni obligaciones que ellos mismos no se propongan tener.

Puede que toda la relación afectiva con una persona evitativa se base en tener mucha independencia y pocos momentos de intimidad. Puede que no recuerde las fechas importantes y, seguramente, no será detallista. 

También es probable que le cueste tener que hablar de sus sentimientos o demostrar lo mucho que quiere a la otra persona. Esto no quiere decir que las personas con este trastorno de la conducta no tengan la capacidad de querer, sino que lo hacen de un modo distinto, y pocas veces lo demuestran.

En definitiva, una persona con apego evitativo en el amor puede ser un quebradero de cabeza si no trabaja en ello con apoyo psicológico y mucha paciencia por parte de su pareja. Recuerda que este tipo de personas no se comportan así por gusto, sino porque han aprendido a relacionarse así con el mundo y no conocen otra manera de hacerlo.

Síntomas del apego evitativo

Aunque no existe una guía definitiva para reconocer el apego equitativo, sí que existe una serie de síntomas que pueden aparecer en la mayoría de los casos. Detectar estos síntomas es crucial para detectar el problema e iniciar una respuesta para tratarlo.

No les gusta tener que depender de nadie. Son personas a las que no les que les digan lo que deben hacer y se frustran cuando no pueden tomar decisiones por ellos mismos.

No les gusta cuidar a nadie. Ya que las personas con este tipo de problema son demasiado independientes, no les gusta tener que estar obligados a tener que ayudar a alguien y suelen renunciar muy pronto si se da el caso.

Son inestables en el amor. Es difícil que una persona con apego evitativo mantenga durante mucho tiempo una relación afectiva. Las relaciones amorosas requieren muchas responsabilidades y compromisos que les cuesta mucho esfuerzo llegar a cumplir.

No les gustan los desconocidos. Es muy frecuente que se pongan a la defensiva cuando una persona nueva entra en su círculo de amistades.

No les gusta estar solos. Aunque lo que más valora es la independencia y que nadie se meta en su vida, una persona con apego evitativo no soporta la idea de estar sola. Y, el hecho de no ser capaz de establecer vínculos afectivos con nadie, le puede resultar frustrante.

¿Cómo tratar a un adulto con apego evitativo?

No es fácil tratar a un adulto con este tipo de trastorno de la conducta, ya que puede llegar a sacarnos de quicio fácilmente al encontrarnos o tener que convivir con una persona tan independiente a la que le cuesta tanto hablar de sus sentimientos o emociones.

Lo primero que debes saber es que, si la persona en cuestión no recibe ayuda psicológica, no podrás hacer mucho para ayudarla. Debe ser consciente de su problema y debe tener voluntad de querer solucionarlo para que mejore su situación respecto a los demás.

El psicólogo, seguramente, trabaje con esta persona para recordar su infancia, donde tuvo lugar el origen del problema para empezar a trabajar sobre un nuevo pilar en que apoyar sus emociones y sus nuevas relaciones con los demás. El tratamiento se basa en la “reeducación” emocional para que sea capaz de expresar sus sentimientos de una manera sana.

Por parte de las personas cercanas, como pueden ser su pareja, familiares o amigos, la mejor manera de ayudar a este tipo de personas es conocer el problema, tener mucha paciencia y no enfadarse por su comportamiento o respuestas. Si tiene voluntad de mejorar, lo hará y será capaz de reconocer sus errores. 

¿Cómo conquistar a un hombre evasivo?

En las relaciones amorosas, un hombre con apego evasivo puede ser difícil de entender y de tratar. Pero recuerda, que su comportamiento no es así porque quiere, sino porque no ha aprendido a relacionarse de otra manera más sana con el mundo. Si el hombre en cuestión va a terapia psicológica, lo tendrás mucho más fácil.

Debes decirle las cosas de una manera clara y directa. Ya que posiblemente o no le sienten bien las indirectas o bien no se dará cuenta de ellas. Si quieres hacer un determinado plan, por ejemplo, ir al cine, dilo sin rodeos. 

Déjale espacio. Las personas con apego evitativo requieren tener mucho espacio e independencia dentro de la pareja. Si le agobias acercándote demasiado a él, posiblemente se termine cansando y terminará la relación en cuanto vea peligrar su espacio personal.

Ten paciencia. Aunque quieras que sea una persona más cariñosa y que cuente contigo día a día, esto no va a pasar de la noche a la mañana. Los cambios, junto con la terapia, suceden paulatinamente. 

Encuentra actividades que os gusten a ambos. Será más fácil que él esté predispuesto a compartir su espacio e intimidad contigo en el caso de que las actividades le gusten. Por ejemplo, si a los dos os gusta hacer senderismo, es una actividad que disfrutará contigo y, poco a poco, te incluirá en sus planes.

Pero recuerda que no todo se debe basar en hacer esfuerzos por tu parte. Si él no desea cambiar y ves que la situación se vuelve demasiado tóxica para ti, probablemente, no debas seguir intentándolo. Lo ideal es que exista esfuerzo por ambas partes.

Hasta aquí este artículo sobre el apego evitativo. Espero que te haya quedado claro lo que es y los problemas que puede llegar a generar en la vida de una persona adulta y las personas que la rodean, especialmente si el que sufre el problema eres tú y quieres solucionarlo o si conoces a alguien a quien puedes ayudar.

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